No preguntes, no me hables, no me mires, no me sonrías... No tengo ganas de animo, ni de sonreír, deja de intentarlo, porque sólo encontraras mi cansancio reflejado en cada palabra fuera de tono.
No pretendo que lo entiendas, sólo busco la tranquilidad que me aporta estar sola, pensar, recalcular e intentar colocar cada pieza en el lugar correcto de mi cabeza.
Antes me preocuparía por lo que hago sentir a los demás, ahora el egoísmo es demasiado, excesivo... pero ahora tampoco pienso con claridad.
No pretendo que lo entiendas, sólo busco la tranquilidad que me aporta estar sola, pensar, recalcular e intentar colocar cada pieza en el lugar correcto de mi cabeza.
Antes me preocuparía por lo que hago sentir a los demás, ahora el egoísmo es demasiado, excesivo... pero ahora tampoco pienso con claridad.