Hic mea animam occidus
domingo, 19 de diciembre de 2010
lunes, 6 de diciembre de 2010
...
Callar, silencio, mirada, ¿silencio?, sin palabras...
Amour AmourAm Ende zwischen deinen Zähnen Gefangemiércoles, 25 de agosto de 2010
jueves, 19 de agosto de 2010
Fénix
Ha pasado tanto tiempo desde que nací... se refleja en cada pluma que ha perdido la luz con la que brillaba... majestuosas y perfectas... mis garras torturadas por el paso del tiempo, desgastadas y quebradizas apenas pueden sujetarme. Mis parpados apenas pueden sostenerse para dejarme ver el mundo que aún se presenta ante mí, pero puedo sentir como oscurece a mi alrededor, como la luz se extingue en mi último atardecer.
Pero no, no siento pena.
Una última lágrima se escurre sin apenas percibirlo para crear una última maravilla. Extiendo mis alas, el mundo entero bajo mi cuerpo... Siento el calor del final y del principio. Las llamas comienzan rápidas, raudas y certeras.
Pero no, no siento dolor.
De las cenizas de mi alma torturada surge un ser extraordinario que ilumina el cielo como hizo antaño, cuando aún conservaba algo de esperanza, un ser espléndido que vivirá entre las nubes...

sábado, 7 de agosto de 2010
Sin comentarios
Soy una mala persona que no piensa en los demás.
Soy una mala persona que no sabe afrontar sus problemas.
Soy una mala persona y encima soy débil.
Soy una mala persona a la que las lágrimas le están perforando el alma.
Soy una mala persona que intenta evadir el pasado y el presente, focalizada en un futuro incierto.
Soy una mala persona que intenta escalar una montaña descalza.
Soy una mala persona que intenta justificar sus neuras continuamente.
Soy una mala persona y encima cobarde.
Soy una mala persona que dice comentarios hirientes a las personas que quiere para demostrar que también sufre y puede hacer sufrir.
Soy una mala persona que siente pena de sí misma.
Soy una mala persona en la que se mezclan ira y odio.
Soy una mala persona que apenas sabe perdonar.
Soy una mala persona que no sabe olvidar.
Soy una mala persona y pago mis problemas con los demás.
jueves, 5 de agosto de 2010
...
Hay cosas muy buenas en la vida, cosas que hacen sonreír, pero que a menudo se sienten escasas, imperceptibles, pendiendo sobre un hilo que se balancea, que se desgasta... Es muy sencillo pensar que algo puede salir mal y a veces lo considero un pensamiento bastante inteligente, te hace fuerte ante la adversidad y te hace asumir lo que pasará, más despacio, sin ilusión, así no pueden romperse, dejemoslo en que espaciado en el tiempo el dolor es menos intenso y la punzada no es tan grande que pueda partirte el alma en dos...
Aunque no estoy segura de que la misma no se desgaste por vivir entre penumbras con escasos destellos de luz que le permiten ver el camino que toma el cuerpo que la guarda.
sábado, 5 de junio de 2010
Luis Cernuda
No soy muy dada a poner cosas que no son mías, pero bueno, este autor y este poema en especial siempre me han gustado, cada vez que lo leo me provoca un escalofrío y espero que no sea sólo a mí.
Si el hombre pudiera decir lo que ama,
si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo
como una nube en la luz;
si como muros que se derrumban,
para saludar la verdad erguida en medio,
pudiera derrumbar su cuerpo,
dejando sólo la verdad de su amor,
la verdad de sí mismo,
que no se llama gloria, fortuna o ambición,
sino amor o deseo,
yo sería aquel que imaginaba;
aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos
proclama ante los hombres la verdad ignorada,
la verdad de su amor verdadero.
Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien
cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío;
alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina
por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,
y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu
como leños perdidos que el mar anega o levanta
libremente, con la libertad del amor,
la única libertad que me exalta,
la única libertad por que muero.
Tú justificas mi existencia:
si no te conozco, no he vivido;
si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.
Si el hombre pudiera decir lo que ama, si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo
como una nube en la luz;
si como muros que se derrumban,
para saludar la verdad erguida en medio,
pudiera derrumbar su cuerpo,
dejando sólo la verdad de su amor,
la verdad de sí mismo,
que no se llama gloria, fortuna o ambición,
sino amor o deseo,
yo sería aquel que imaginaba;
aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos
proclama ante los hombres la verdad ignorada,
la verdad de su amor verdadero.
Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien
cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío;
alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina
por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,
y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu
como leños perdidos que el mar anega o levanta
libremente, con la libertad del amor,
la única libertad que me exalta,
la única libertad por que muero.
Tú justificas mi existencia:
si no te conozco, no he vivido;
si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.
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