Hay cosas muy buenas en la vida, cosas que hacen sonreír, pero que a menudo se sienten escasas, imperceptibles, pendiendo sobre un hilo que se balancea, que se desgasta... Es muy sencillo pensar que algo puede salir mal y a veces lo considero un pensamiento bastante inteligente, te hace fuerte ante la adversidad y te hace asumir lo que pasará, más despacio, sin ilusión, así no pueden romperse, dejemoslo en que espaciado en el tiempo el dolor es menos intenso y la punzada no es tan grande que pueda partirte el alma en dos...
Aunque no estoy segura de que la misma no se desgaste por vivir entre penumbras con escasos destellos de luz que le permiten ver el camino que toma el cuerpo que la guarda.
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